Me vienen
contando historias que yo por
sabias las tengo olvidadas;
no pienso
hacer memoria porque, si
lo hiciera, me pongo a llorar.
Cariño,
cariño ciego, yo te
tengo, vida mía,
y nadie
apaga este fuego ni de
noche, ni de día,
Cariño que
me cantaba y me puso
como loca,
cariño que
me hizo esclava de los
besos de tu boca.
Cariño en
que yo me miro,cariño al
que yo me entrego,
me muero si
no respiro el aire de
tus suspiros
cariño,
cariño ciego.
Zarcillos
de piedras finas, brillantes
y oro me sueles traer,
seguro que
te imaginas que así más
contenta me vas a tener.
No quiero
de tu persona las minas
de oro del rey Salomón,
ni busco
lucir corona;me basta y
me sobra con tu corazón.
Y en
silencio te suelo llorar como llora
la lluvia en el mar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario