Venía de una guerra malherido,
con heridas que no se ven por fuera,
desangrado, de cariño desnutrido,
y al verte, me olvidé de mi trinchera.
con heridas que no se ven por fuera,
desangrado, de cariño desnutrido,
y al verte, me olvidé de mi trinchera.
Tu presencia atravesó mis adentros,
removiendo lavas carbonizadas,
cambié mis tormentas por tus vientos,
tus labios se comían mis miradas.
removiendo lavas carbonizadas,
cambié mis tormentas por tus vientos,
tus labios se comían mis miradas.
Comprendí que el amor no se desecha,
tú eres mi primera necesidad,
diste sentido a esta vida maltrecha.
A veces el desánimo me atrapa,
desordenó mis papeles sin maldad,
y allí estas tú, ¡María del alma mia!.
tú eres mi primera necesidad,
diste sentido a esta vida maltrecha.
A veces el desánimo me atrapa,
desordenó mis papeles sin maldad,
y allí estas tú, ¡María del alma mia!.

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