jueves, 2 de junio de 2016

LA ROSA Y EL VIENTO

 
En Grana había una rosa más bonita que ninguna, 
la blancura de las fuentes envidiaba su hermosura, 
de noche cuando la Alhambra se iba vistiendo de luna 
bajaba el viento a Grana solo para ver su hermosura.
 
La rosa se distraía oyendo los surtidores, 
mientras el viento gemía de amor en los miradores. 
 
Pasó la reina una tarde a la vera de la rosa, 
si la rosa era hermosa, la reina lo era aun mas.
Cortándola del tallo, con mano de terciopelo 
con un alfiler de plata se la prendió sobre el pelo. 
y por la noche en la Alhambra cuando la rosa moría, 
el viento en los arrayanes muerto de dolor decía. 
 
Ay, mi rosa de la Alhambra, rosa de la morería, 
haré lo que tú me mandes con tal de que seas mía. 
Manda repicar campanas y yo las repicaré,
Manda que se seque el arroyo y no volverá a correr. 
Pero por amor de Dios, no mandes que no te quiera 
¡PORQUE ESO NO PUEDO YO!!

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